martes, 6 de diciembre de 2016

TENER SIEMPRE LA CABEZA FRIA, CALIENTE EL CORAZON Y LARGA LA MANO

TENER SIEMPRE LA CABEZA FRIA, CALIENTE EL CORAZON Y LARGA LA MANO
Imagínate que te enfrentas a un divorcio o separación, que te han echado del trabajo o que alguien cercano a ti se ha marchado para no volver.
¿Cómo te sentirías?  Naturalmente te sentirías muy triste, muy nervioso o con miedo ante la incertidumbre.
¿Por qué pelear contra esto?...
Precisamente las personas equilibradas no luchan contra sus emociones, sino se mantienen a su lado escuchándolas y comprenden que cómo se sienten forma parte de los acontecimientos y que la tristeza cumple su función. Por esto, dejan que sus pensamientos fluyan y desanuden sus emociones.No aceptar nuestras emociones con normalidad genera que éstas tomen significados negativos y que estos se apeguen a nuestras historias.
Encontrar el equilibrio emocional no tiene porqué ser un trabajo duro, solamente necesitamos hacer pequeños cambios internos que nos ayudarán a aceptar y controlar nuestras emociones de una forma más efectiva .
Hay personas de las que sorprende su serenidad ante cualquier acontecimiento mientras que otras se caracterizan porque se desbordan siendo incapaces de hacer frente a sus emociones. Es por esta razon que debes tener siempre la cabeza fría, caliente el corazón y larga la mano, como dijo Confucio.
Dentro de los cambios que te pueden ayudar a manejar las emociones esta:
-En lugar de reaccionar, debemos hacer lo que hacen las personas equilibradas quienes se paran un momento a pensar y a controlar el torbellino de emociones que se ha desencadenado en su interior. De esta forma, consiguen desconectarse y tomar perspectiva de la situación, puesto que una reacción en caliente hace que nos controlen nuestras emociones y estallen nuestros impulsos, entonces no seremos nosotros mismos si actuamos en ese momento.
Responder a tus emociones te hará sentir que manejaste la situación desde la integridad y el respeto.
-Moverse para despejar la mente. Cuando nos sentimos tristes, estresados o ansiosos no conseguimos salir de nuestra cabeza y la vorágine de sentimientos que se nos viene encima. Una forma de volver a conectar con nosotros mismo es el movimiento. Movernos y estar activos facilita la toma de perspectiva, agita nuestros nervios y nos hace sentir vivos. Es algo a lo que no estamos acostumbrados, pero bailar al son de nuestra música favorita es una gran forma de cuidar nuestro bienestar emocional.
-Practicar la gratitud y el agradecimiento es tremendamente beneficioso para nuestro equilibrio emocional, ya que nos entrena a buscar lo positivo y el aprendizaje en cada situación.


Cuidar nuestro bienestar emocional nos hace sentir verdaderamente bien y aprovechar al máximo nuestra vida. Al sentirnos equilibrados emocionalmente, podemos centrarnos en nuestros sueños, trabajar nuestras expectativas y sentirnos conectados con nosotros mismos. De esta forma, seremos mucho más productivos y tomaremos más y mejores decisiones.
#danamilano

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